
Fue felíz mientras estuvo emborrachándose, luego buscó un trabajo y lo encontró.
Trabajaba 12hs por día y a nadie le importaba si vivía o moría.
No podía conciliar el sueño, dormía mal, se levantaba cansado.
Un día, ya en la oficina, apoyó la cabeza sobre el monitor de la computadora y se quedó dormido: la boca abierta, negra las ojeras sobre la piel grisácea, recién afeitada la cara.
Su jefe entró, le pegó un grito y sobresaltado dijo: -¿Ah?
-¡Estaba roncando, Díaz! -le dijo el jefe.
A patadas en el culo lo sacó de la oficina, le dijo: -¡Está despedido!
Fue al bar más cercano, a tratar de ser felíz nuevamente, pero no lo logró.
Se sentía raro, como si nada hubiera pasado.
Tambaleándose, de vuelta a su casa, miró hacia arriba y dijo:
-Sólo dios sabe cuan miserable soy ahora.
Variación sobre Heaven Knows I'm Miserable Now de The Smiths.-
5 comentarios:
Aguante Morrissey, carajo!
ola chica, ¿cómo va?
Me filtre a tu blogspot y me gustan tus escritos.
Me llamo Sushi, soy de la Isla Tortugas.
Soy nuevecito y te invito que lo conozcas a mi blogspot www.unpezmaquillado.blogspot.com
pues gracias.
Me hizo acordar a la conjura de los necios.
asociación vago + gordo + narcolepsia
y si.. es dura la vida del trabajador, a mi una vez, en el trabajo, mientras le pedia a una señora que por favor haga callar a su bebe xq estaba tocando la sinfonica, su otra hijita me pateaba y la señora me decia: - hacela callar vos.. yo no puedo..
tenes q buscar la felicidad en los pequeños rincones, como los baños de los bares, el dormitorio depaula, Harris.. vos veras, pero se feliz HIPPIE!!!!
jajaja, zorra, insinuaste los baños, sí qué felicidad!te acordás?
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